La influencia china en las artes decorativas novohispanas fue muy grande. El conjunto de tibores de la colección Franz Mayer, a manera de espejo, ofrece los ricos patrones orientales y su resignificación en el mundo virreinal.
Los tibores fueron objetos de gran relevancia en el ajuar doméstico de la Nueva España, donde se utilizaron para almacenar agua, aceite o especias. Esta pieza poblana está decorada con crisantemos y helechos, retomados del imaginario oriental.