El mobiliario taraceado de San Ildefonso de Villa Alta, Oaxaca

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Villa Alta de San Ildefonso es un pequeño asentamiento de la Sierra Norte de Oaxaca que económicamente se distinguió durante la época virreinal por su alta producción de grana cochinilla y de mantas de algodón (llamadas “de repartimiento”). Además, en este poblado se elaboraron extraordinarias piezas de ebanistería taraceada, las cuales fueron altamente estimadas tanto en el virreinato de la Nueva España como en Europa. La historia de los muebles de Villa Alta está rodeada de varios misterios: no se tienen noticias exactas de cuándo inició ni de cuanto concluyó su producción. La noticia más temprana que se tiene de su existencia es de 1640, cuando un escritorio villalteco fue registrado en el inventario de bienes de fray Marcos Ramírez de Prado, obispo de Michoacán. Tampoco es claro cuándo desapareció esta importante tradición artística; la última noticia documental que se tiene de ella se halla en el libro Monografía del estado de Oaxaca, escrito hacia 1840 por el viajero alemán Eduard Mühlenpfordt, donde se afirma que los muebles villaltecas aún se producían y se exportaban a España. Posterior a dicha fecha, la taracea villalteca debió mermar hasta extinguirse. Para el siglo XX, el olvido en que cayó el mobiliario de Villa Alta llevó a confusiones y errores para su clasificación: que las piezas que llegaron a colecciones europeas fueron registradas como de factura italiana, flamenca o española; mientras que en México se les catalogó como mixtecas o poblanas.

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