En el mes de mayo del año 2019, inició la intervención de la capa pluvial procedente del Museo Franz Mayer en las instalaciones del taller de restauración MOLIA Atelier. El objetivo de la restauración fue estabilizar el textil ante su deterioro y recuperar sus valores estéticos. La restauración se finalizó en el mes de agosto del mismo año.

La capa extendida tiene un forma de medio círculo y mide 140 cm de largo por 278 cm de ancho. Las dos columnas o rectángulos de la parte superior se colocan al frente al momento de ser usada. En esta misma región se encuentra un cinto con un broche el cual sirve para cerrar y sujetar la capa.

La prenda está formada por dos capas o estratos, la externa donde se observa un rico  bordado decorativo y la capa interna donde se encuentra el forro.

Para elaborar la capa externa se utilizaron lienzos de seda en color verde, rojo y rosa con una segunda tela por debajo de lino a manera de entretela, y después se bordó toda la superficie.  El lino tiene la finalidad de soportar el peso de los bordados y evitar que la tela de seda se arrugue o se rompa al momento de bordar.

El bordado presenta una decoración mixta, así, encontramos bordados con hilo de seda, bordados metálicos con volumen y bordados con hilos metálicos en plano (se encuentran en todo el fondo).

La decoración presenta flores, hojas, frutos y personajes como la Virgen, santos y ángeles tocando instrumentos musicales, los cuales fueron bordados con hilo de seda en varios colores y tonalidades.

Las imágenes de la Virgen y los santos que se encuentran al centro de la capa tienen los rostros y manos pintados sobre fragmentos de seda aplicados, es decir, cosidos;  a diferencia de los ángeles los cuales fueron bordados en su totalidad. Los bordados fueron realizados con punto satén que por su aparente volumen,  asemejan las pinceladas de una pintura de caballete.

Otros elementos ornamentales como hojas y guirnaldas fueron bordadas con hilos metálicos entorchados o con laminillas metálicas. Algunas partes de las guirnaldas se bordaron con volumen utilizando un alma de cartoncillo sobre la cual se colocó  hilo metálico proporcionando volumen al detalle.

 Por el reverso, el bordado presenta un recubrimiento general de un apresto o encolante orgánico que seguramente se aplicó para reforzar las puntadas y evitar que los hilos se rompan.

El fondo presenta franjas en vertical de hilos metálicos entorchados alternadas con franjas de laminillas metálicas.

Por su periferia, la capa está decorada con un galón metálico dorado. Este galón tiene 3.5cm de ancho y se necesitaron 10m para decorar el borde y los rectángulos o columnas del borde superior de la capa.

Por el reverso la capa tiene un forro de algodón en color rosa salmón sin ninguna decoración.

En comparación con otras capas pluviales está pieza no presenta capillo. El capillo es un fragmento  bordado de forma cuadrada o en escudo en donde usualmente se ubica la escena principal de la decoración al centro de la capa. Cuando se porta la prenda, el capillo se observa en la espalda del clérigo. En esta pieza el escudo fue bordado directamente al centro de la capa.  Es interesante resaltar que esta prenda tiene bordado el año y lugar de su fabricación, siendo elaborada en Puebla el año de 1786.

La capa pluvial se encontraba en un estado de conservación propio a su antigüedad. Contaba con una gran cantidad de suciedad y polvo, así como con lagunas en la decoración que irrumpían con la apreciación total de la pieza, sobre todo por la pérdida de los hilos metálicos del fondo y debido al color enegrecido del metal por un proceso normal de corrosión.

Uno de los criterios primordiales para la intervención de esta pieza fue estabilizar los textiles a través de una limpieza mixta. Para ello fue necesario separar la capa exterior del forro y ejecutar diferentes tipos de limpieza dependiendo de las necesidades de cada uno de los textiles.

Para su lograr su estabilización estructural, fue necesario integrar dos nuevos fragmentos  a su galón original.  Las deformaciones, frunces y pliegues en la capa, correspondían a que se colocó un galón perimetral 25cm más pequeño de lo que requería la pieza. Por ello, cuando se colocó de nuevo el galón original después de haber realizado la limpieza, se agregaron dos pequeños fragmentos de un ancho y una tonalidad semejante al del original.  

El mayor desafío que enfrentamos al restaurar la capa pluvial fue intervenir el fondo, ya que este contaba con numerosas lagunas que exponían la tela de seda y la entretela de lino. Estas pérdidas atraían la vista del espectador y limitaban la apreciación de su rica decoración.  

En un principio se consideró volver a bordar estas lagunas, sin embargo, encontrar un hilo metálico entorchado y  una laminilla  con el mismo color de la pátina (por envejecimiento del metal) no es viable. Así mismo, introducir repetidamente la aguja con el hilo nuevo en telas frágiles puede provocar nuevas roturas. Por ello se optó por una solución más simple donde se logró obtener la misma gama de colores y tonalidades del original.

Para lograrlo utilizamos un hilo de algodón mercerizado de la marca DMC en color gris oscuro que  contiene hilos de poliéster en color plata. Dichos hilos fueron combinados con hilos de seda sin teñir para lograr la tonalidad semejante a los entorchados originales. El resultado fue muy satisfactorio, las zonas con pérdidas se integraron exitosamente unificando el fondo y facilitando la lectura de los bordados.  Además, como los hilos fueron sobre puestos y sujetados con hilos de seda, más no bordados,  la intervención conservó la flexibilidad del textil y el porceso es 100% reversible.

Por la Licenciada en Restauración Ma. Judith Gómez. Propietaria de MOLIA Atelier.

1 octubre 2020

Restauración de la Capa Pluvial del Museo Franz Mayer

COMPARTIR

CONCURSO DE:

COLECCIÓN QUE INSPIRA