Pieza del mes

abril

En esta ocasión se presenta como pieza del mes un relicario que se refiere a las once mil vírgenes. Este es un busto de una mujer exquisitamente ataviada, sus largos rizos recorren sus vestimentas y su mirada perdida le da un aire de sacralidad. Es una escultura en bulto de tamaño real, por lo que nos lleva a un encuentro cercano con la obra, ya que brinda la ilusión de tratarse de un ser animado. Está realizada sobre madera tallada, dorada y policromada, dotada de decoraciones de carácter renacentista.

Los relicarios forman parte crucial en la vida religiosa, ya que incitan a la devoción. En este caso, al observar detenidamente la obra comprada por Franz Mayer a través de una casa de subastas, podemos concluir que, aludiendo a su carácter evangelista, busca ser lo más verosímil posible, apelando a la sensibilidad de su espectador y propiciando la empatía.


La temática de este busto recae en la historia de santa Úrsula y las once mil vírgenes, la cual tuvo gran popularidad durante los siglos XV y XVI. En ella se recuenta la historia de Úrsula, una bella joven bretona convertida al catolicismo que, a pesar de las premoniciones funestas anunciadas por un ángel, decidió viajar a Colonia, en donde los hunos - entendidos como integrantes de las tribus euroasiáticas- la tomaron prisionera junto con sus once doncellas. El rey de los barbaros, descendientes de Atila, cortejó a la princesa bretona, pero al ser rechazado, lleno de ira, mandó lanzar una flecha que terminó con la vida de santa Úrsula al tocar su corazón. Cabe mencionar que hay varias versiones de la historia de las once mil vírgenes, en las que las fechas y los nombres de los personajes varían. En todo caso, las doncellas que supuestamente acompañaron a santa Úrsula en su martirio, han sido referidas por la historia sacra como las “once mil vírgenes”.

La referencia a las “once mil vírgenes” se debe a la mala traducción de la sentencia: Dei et Sanctas Mariae ac ipsarum XI m virginum. En este caso, “…XI m virginum”, debía entenderse como, undécima mártires virginum [once mártires vírgenes, y en su lugar se interpretó como: undécima millia virginum [once mil vírgenes]1. La difusión de esta interpretación de la historia de san Úrsula, se debe a la influencia jesuita del siglo XIV en los procesos de beatificación, llegando a incidir en el IV Concilio de Letrán de 1215, promoviendo el conocimiento de la vida de los santos.

Por los atavíos que ostenta este busto, se cree que probablemente fue creado en los Países Bajos, ya que las características, tanto fisionómicas, como decorativas, concuerdan con cuatro bustos que son propiedad del Museo Metropolitano de Nueva York, de los cuales se ha confirmado su origen en Bruselas. Los relicarios con temáticas ursulinas llegaron a España gracias a la consorte de Fernando III; Beatriz de Suabia, gran devota de las Ursulinas.


1 Cfr. Archicofradía del Santísimo Rosario. "El Relicario de las Once Mil Virgenes. "Camarín de la Virgen del Rosario. 2013. Archicofradía del Rosario de Coronada. 10 Febrero 2016. http://patrimonioarchicofradia.blogspot.mx/2013/10/el-relicario-de-las-once-mil-virgenes.html.



Bibliografía y referencias

Archicofradía del Santísimo Rosario. "El Relicario de las Once Mil Virgenes. Camarín de la Virgen del Rosario. 2013. Archicofradía del Rosario de Coronada. 10 Febrero 2016. http://patrimonioarchicofradia.blogspot.mx/2013/10/el-relicario-de-las-once-mil-virgenes.html. Cabañas Bravo, Miguel. Arte, Poder y Sociedad en la España de los siglos XV a XX. España: Editorial CSIC, 2008.
García de Cortázar, José Ángel. Monasterios cistercienses en la España medieval. Palencia: Fundación Santa María la Real, 2008.
Ferreiro Alemparte, Jaime. La leyenda de las once mil vírgenes: sus reliquias, culto e iconografía. Murcia: EDITUM , 1991.
Archivum Revista de la Facultad de Filologia, tomo LVI, 2006. Universidad de Oviedo.
Boletín de la Real Academoa de la Historia. Tomo CLXXI. Madrid. 1974.
Indice Historico Español, publicacion cuadrimestral del centro de estudios historicos internacionales. Facultad de Geografia e historia de la Universidad de Barcelona.
volumen XXIV.

El busto tiene una pequeña puerta en la parte superior de la cabeza.

Lleva un tocado con red y joyas sobre la frente que se entrelazan con el pelo.

La joya que lleva sobre la frente está dorada, al igual que la cabellera, y presenta en su contorno pequeñas bolitas o perlas y al centro tiene una piedra en forma de diamante pintada de negro.

La parte correspondiente al vestido o túnica se mira muy elaborada; probablemente aluda a la indumentaria de una mujer de origen noble por la delicadeza y riqueza de sus atavíos.

El vestido o peto presenta una división en cruz en cuyos vanos aparecen motivos renacentistas pintados en un gris azulado.

La zona con mayor relieve es la que denominamos “cruz”. Esta se encuentra dorada y tallada; en su parte inferior se observan frutas y al centro un mascarón, en los cuerpos horizontales presenta una decoración de hojas formando una cadena de tornapuntas.

Lleva un segundo collar ajustado sobre el cuello, formado por perlas figuradas a partir de una sucesión de pequeñas bolitas.

Una capa o manto cuelga sobre su espalda y hombros; esta vestimenta se encuentra dorada y presenta una cenefa tallada que está compuesta por una sucesión de cuerpos diagonales en S: se observa la presencia de una pequeña perla entre cada uno de ellos.


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Pieza del mes de abril

Relicario de las once mil vírgenes
Autor desconocido
Madera tallada, dorada y policromada
España
Siglo XVI
52 x 40 x 18 cm

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