Pieza del mes

junio

Sala El esplendor de la plata

En la colección del Museo Franz Mayer encontramos una gran diversidad de objetos de platería destinados a diferentes usos y provenientes de distintos períodos históricos. En esta ocasión nos interesa destacar una pieza de manufactura peculiar, ya que combina este metal con un material vegetal: un coco chocolatero originario del Virreinato de la Nueva España, elaborado en el siglo XVIII.

La costumbre de beber chocolate, sumada al deseo de lujo y refinamiento, propició la creación de objetos que, además de ser útiles también resumen suntuosidad. nuez o semilla de coco, la cual se tallaba o labraba buscando, por lo regular, representar un sinfín de figuras o motivos; su superficie dura y lisa le confirió larga duración. A la semilla se le añadían elementos de plata o porcelana para formar las asas y la base.


El consumo del cacao fue una tradición legada del mundo prehispánico; originalmente, la receta del chocolate consistía en una mezcla en frío del cacao con agua, sin embargo, al paso del tiempo se fueron incorporando nuevas variantes que incluían leche o diversas especias, hasta que —a finales del siglo XVII e inicios del XVIII— beber chocolate fue una práctica común.

El cacao era un producto altamente cotizado en la Nueva España, aproximadamente se consumían 400 mil kilogramos anuales; inicialmente, su costo fue relativamente elevado e inaccesible para ciertos sectores de la población. Posteriormente, los precios se estabilizaron, logrando que todos pudieran tener acceso a la semilla, aunque el cacao más barato generalmente era de menor calidad.

La residencia de los marqueses de Santa Fe de Guardiola fue una propiedad ubicada en el centro de la ciudad de México. Localizada en el espacio conocido como plazuela de Guardiola, contaba con una sección anexa a la cocina y que era conocida como el chocolatero en donde se preparaba dicha bebida; éste es un ejemplo del papel y presencia del chocolate en la vida diaria durante el periodo colonial. Más allá todavía, se sabe que, también durante esta época, las monjas acostumbraban reunirse en el chocolatero del convento tras concluir sus plegarias.

Durante el siglo XIX, a pesar de que las clases altas preferían consumir el chocolate que se elaboraba en el hogar, ya existía una gran cantidad de tiendas llamadas chocolaterías, en donde la población se reunía a beber y socializar.



Bibliografía

Esplendor de la plata mexicana. México: Smurfit Cartón y Papel de México, 2001.
Montero Alarcón, Alma. Plata: forjando México. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2011.
Esteras Martín, Cristina. La platería del Museo Franz Mayer: obras escogidas, siglos XVI-XIX. México: Industrias Peñoles, 1992.
La grandeza del México virreinal: tesoros del Museo Franz Mayer. Cát. 86, pp. 258-259. The Museo Franz Mayer, Mexico and The Museum of Fine Arts, Houston. 2002.
Pilar Gonzalbo Aizpuru, Historia de la vida cotidiana en México, III El siglo XVIII: entre tradición y cambio , Fondo de Cultura Económico, México, 2005, p. 334.

Detalle 1

La gran característica de esta pieza es que el tallador no esgrafió el coco con motivos ornamentales; su decoración consiste en una serie de acanaladuras verticales que recorren el cuerpo de la nuez o semilla.

El ahuecado está trabajado cuidadosamente, ya que las paredes son extremadamente delgadas. Estos canales exteriores crean contrastes de luz y sombra, y hacen a este coco chocolatero una pieza que resalta por su las particularidades de su talla.

Detalle 2

La base es de plata y está ornamentada con motivos florales y semicírculos, característicos del arte barroco.

Detalle 2

La asas son de plata lisa, ambas tienen una forma orgánica que le imprime a la pieza dinamismo y movimiento.


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Pieza del mes de junio

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Coco chocolatero
Autor desconocido
Semilla de coco, tallada o labrada con detalles de plata
Nueva España
Siglo XVIII

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