Pieza del mes

julio

La tradición de la taracea granadina de origen nazarí (arte islámico desarrollado en Granada), persistió en el trabajo de los carpinteros granadinos a lo largo de los siglos. La pieza del mes, relativa a esta propuesta estética, es una de las mejores copias de una puerta de la sacristía de la Cartuja de Granada, realizada en el taller de Eduardo Marín hacia el siglo XIX.

Como parte de la fabricación de los muebles nazaríes, existieron varias influencias, principalmente de índole flamenca, que llegaron a Granada a través del comercio con Sevilla. Se retomó el uso de la concha y el carey como materias primas, constantes que caracterizaron los motivos ornamentales de este tipo de producción.


Durante el siglo XVIII, la taracea nazarí se desarrolló con más fuerza, destacando la obra de fray Manuel Vázquez para la Cartuja granadina. El artista labró, a lo largo de diecisiete años, todas las puertas, cajoneras y alacenas de la sacristía, realizando enchapados de caoba, ébano, palosanto, marfil, concha y plata.

Para el siglo XIX, detonó el interés de la clase media inglesa por los gustos de la aristocracia, hecho que fomentó el comercio de las reproducciones de objetos cotidianos y de mobiliario, realizados por los talleres granadinos, inspirados en el arte nazarí.

De esta manera, hacía 1872, Henry Cole, entonces director del Museo de South Kensington, y Juan Facundo Riaño, experto dedicado a la adquisición de obras españolas para el recinto, adquirieron diversos tipos de objetos de corte mozárabe, provenientes de talleres granadinos, pensando en integrarlos a la colección y patrimonio del museo. Entre dichos talleres se encontraba el de Eduardo Marín, ebanista especializado en la creación de “mobiliario artístico”, autor de una serie de copias realizadas a imitación de las puertas de los armarios de la Cartuja de Granada. Se considera que nuestra pieza del mes es una de esas tan famosas y alabadas copias realizadas por Marín.



Bibliografía

Aguiló, María Paz. Aportación a la ebanistería granadina en la segunda mitad del siglo XIX, España: Instituto de Historia, CCHS, CSIC, 2009, pp. 393-424.
Aguiló, María Paz. El mueble clásico español, Madrid: Cátedra, 1987.

Esta puerta se realizó a partir de la técnica del labrado y cuenta con decoraciones en marquetería de caoba, ébano granadillo, carey y hueso, además de aplicaciones en plata. A diferencia de su original, es de menor altura, además carece de cornisa y pináculos.

En el arte islámico, la geometría es una representación del poder y de la religión. Los nazaritas granadinos establecieron una relación entre las figuraciones en forma de estrella y una postura política. Dicho motivo estuvo presente en todas sus construcciones y objetos.

En esta puerta destaca la presencia de la estrella de ocho puntas de tradición nazarí, ésta no se presenta de forma entrelazada, tal y como suele representarse. Su disposición es concéntrica, aspecto que se enfatiza a través de las molduras rizadas y los segmentos de hueso que la conforman.


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Pieza del mes de julio

Puerta
Eduardo Marín, atribuida
Madera tallada con incrustaciones de carey, nácar y hueso
Granada, España
Siglo XIX

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