Pieza del mes

agosto

El Esplendor de la plata

En esta ocasión el Museo Franz Mayer presenta una cigarrera de oro, pieza que sirve para revisar una de las prácticas más populares de la Nueva España: el fumar. Dicho hábito desencadenó la producción de objetos destinados al consumo del tabaco, transformando una actividad cotidiana en un sofisticado ritual.

Durante el periodo prehispánico la planta del tabaco fue consumida por culturas como la maya, la tolteca y la mexica, respondiendo a rituales religiosos, costumbres socioculturales y prácticas medicinales. Durante la época virreinal, el gusto por fumar fue común entre las distintas clases sociales, dando pie a la creación de cigarreras, cadenillas y cajas de rapé, además de aditamentos o accesorios como pinzas, braseros, pedernales y pebeteros. Las características de este tipo de objetos señalan la manera en que en ellos se cifraron las tendencias estilísticas y costumbres de su época.


Las cigarreras presentan distintas formas: ovalada, redonda, o poligonal; con o sin argolla y cadena para ser colgadas. Éstas estaban hechas de diversos materiales, entre los que se cuentan los siguientes: plata, oro, chaquira, madreperla, carey, piel y mimbre.

Generalmente, las tapas de las cigarreras se componían por bisagras ocultas que se descubrían al aplicar fuerza directamente sobre la zona definida como “el golpe”. En algunos casos, se acostumbró grabar las iniciales o el nombre del propietario, ya fuera en la base de dichas piezas o bajo la tapa.

Se tiene noticia de que durante la época virreinal, la existencia de enseres como los referidos anteriormente data del siglo XVII, sin embargo, es hacia mediados de la siguiente centuria cuando se popularizó su consumo. El modelo formal y la técnica a partir de la que se creó la pieza del mes, corresponde a aquellos utilizados por los orfebres de la ciudad de México hacia finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Aunque el hábito del consumo de tabaco fue común en todos los estratos de la sociedad, la mayor parte de los objetos que apoyaron dicho hábito y que aún sobreviven pertenecieron a los grupos de mayor poder económico. Las mujeres desarrollaron una gran afición por este tipo de productos, resultando de ello la creación de accesorios con un marcado carácter femenino que les servían para engalanar esta afición, así como su lucimiento en sociedad (imagen 1); en algunos casos llegaron a portar cigarreras de oro y plata cosidas a sus vestidos, o bien, pendinedo de ellos mediante el empleo de cadenas o broches. A este respecto, no es extraño encontrar ejemplares de pintura en donde las mujeres que portan cigarreras se rodean de un ambiente campirano, alusivo a los paseos y casas de campo virreinales, enclaves en donde fue común el consumo de tabaco.

Imagen 1
Autor desconocido
Biombo de escenas campestres (detalle)
Nueva España
Óleo sobre lienzo con aplicaciones en yeso dorado, montado en bastidor
Siglo XVIII

En los inventarios de bienes de los siglos XVIII las cigarreras como la que en esta ocasión se presenta eran denominadas como “cigarreras de oro de colores, con un brillante en el golpe” 1. Hacia el siglo XIX, éstas se nombraban como “cigarreras de moda, en oro de colores, con diamante en el golpe” 2.


1 Aymes Fernández, Carla. La platería civil novohispana y decimonónica en los ajuares domésticos: estudio documental 1600-1850, Tesis de Maestría (Posgrado en Historia del Arte), México, D.F.: UNAM, Facultad de Filosofía y Letras, 2010, p. 98.

2 Ibidem., p. 99.

3 González Galván, Manuel. El tabaco y las cigarreras mexicanas de oro y plata. México, D.F.: UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas, 1980, p. 49.



Bibliografía

Aymes Fernández, Carla. La platería civil novohispana y decimonónica en los ajuares domésticos: estudio documental 1600-1850, Tesis de Maestría (Posgrado en Historia del Arte), México, D.F.: UNAM, Facultad de Filosofía y Letras, 2010.
Amerlinck, María Concepción, Historia y cultura del tabaco en México, México, D.F.: TABAMEX, Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, 1988.
Esteras Martín, Cristina. La platería del Museo Franz Mayer. Obras escogidas. Siglos XVI-XIX, México, D.F.: Fideicomiso Cultural Franz Mayer, 1992.
González Galván, Manuel. El tabaco y las cigarreras mexicanas de oro y plata. México, D.F.: UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas, 1980.

La tapa, que puede ser abatible, está decorada por motivos vegetales y florales. En ella se observa el oro esmaltado en colores amarillo, azul, rosa y verde. Dichos elementos se combinan con un trabajo logrado a partir del cincelado ordenado a partir de diagonales que recrea las formas de una pieza de cestería.

La cigarrera presenta un diamante en la zona definida como “el golpe”, éste es de forma rectangular y lo respalda un mecanismo que permite abrir la pieza.

Para complementar la ornamentación de esta obra se emplearon las técnicas de la cera perdida, el cincelado, el picado de lustre, el pulido y el esmaltado.

En el frente de la cigarrera se dispone la figura de una paloma posada en un nido de flores. Ella lleva una rama en el pico, que representa la paz, la espiritualidad y la belleza natural, motivo común en las cigarreras de influencia francesa, estilo Luis XVI (1774-1793). El espacio al que corresponden elementos recibe el nombre de reserva, en el cual generalmente “[…] se alojan delicados relieves con que se ilustran o personalizan muchas cigarreras, constituyen una forma importante de expresión en ellas, tanto que se puede considerar que las reservas son elemento típico de las antiguas cigarreras […]”3.

González Galván, Manuel. El tabaco y las cigarreras mexicanas de oro y plata. México, D.F.: UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas, 1980, p. 49.


1
2
3
Pieza del mes de agosto

Cigarrera
Cabrera (?)
Oro en dos colores, cincelado y picado; diamante
Nueva España
Ca. 1790-1818

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