Pieza del mes

abril

La pieza del mes de abril se ubica en la sala El esplendor de la plata, es una cruz procesional de plata, manufacturada en la ciudad de México a principios del siglo XVIII que perteneció a la orden franciscana. Por la calidad de su factura, las marcas que posee y su tipo de ornamentación es una de las piezas selectas de la colección.

Con la llegada de los españoles a territorio americano se implantaron nuevas producciones artísticas y costumbres. De éstas últimas, las festividades religiosas fueron proliferas, se realizaron tanto en el interior de los templos como en el exterior llenando las calles de las ciudades y pueblos, a éstas se les denominó procesiones, las cuales permanecieron hasta buena parte del siglo XIX. Destacaban las que se llevaban a cabo en la Semana Santa, los Jueves y Viernes Santos, así como la del Jueves de Corpus Cristi; participaba toda la población, en el desfile figuraban tanto las autoridades religiosas como civiles, incluyendo a la milicia. Salían una o varias imágenes las cuales se transportaban en unos tableros, los cuales se denominaban “andas”, ya que eran cargados en hombros por los miembros de las cofradías, se decoraban tanto con ramas y flores como por diferentes tipos de objetos que con el paso del tiempo se fueron haciendo más suntuosos.1


En estas procesiones además de las imágenes, se llevaban también estandartes, ciriales, cruces procesionales, custodias e incensarios, todos ellos elaborados de plata; la pieza que en esta ocasión se presenta pudo formar parte de estas festividades. Cabe destacar que en la Nueva España la plata fue un metal que no sólo se utilizó como divisa sino también en la producción de objetos de uso religioso y civil, lográndose verdaderas obras de arte.

En territorio novohispano, el arte de la platería comenzó en 1521, poco después de la fundación de la capital, poco a poco fueron llegando plateros de España y Portugal. Se realizaron las respectivas ordenanzas, las cuales organizaban al gremio. Para tener un mejor control se estableció el uso de marcas, las cuales eran: la del platero, la de localidad, la del ensayador y el quinto real. El ensayador era la persona que verificaba que la pieza tuviera la cantidad de plata correcta y el quinto real era el impuesto que se pagaba a la corona española. En teoría todas las piezas deberían de contar con estás cuatro marcas, pero la realidad muestra que esta norma no se seguía al pie de la letra.

La cruz procesional de la colección está inserta sobre un astil, y como todas las de su tipo, era la que presidia la procesión. En cuanto al marcaje, está casi completo, sobre le falta la correspondiente al autor.


1 Manuel Colina Portilla. Seis charlas sobre costumbres en México. México: CONSA, Distribuidora Ford, 1989, p. 21


Si quieres saber más busca en la Biblioteca Rogerio Casas-Alatriste:



Bibliografía

Cortina Portilla, Manuel. Seis charlas sobre costumbres en México. México: CONSA, Distribuidora Ford, 1989.
-------------------------------------------- Algo sobre la plata en México en el siglo XVIII. México: CONSA, 1986.
El arte de la platería mexicana: 500 años. México, Fundación Cultural Televisa, Centro Cultural de Arte Contemporáneo, 1989.
Esteras Martín, Cristina. La platería del Museo Franz Mayer. Obras escogidas. Siglos XVI-XIX. México: Fideicomiso Cultural Franz Mayer. 1992.
--------------------------------------- Marcas de platería hispanoamericana: siglos XVI-XX. Madrid, España: Tuero 1992.
Paniagua Pérez, Jesús, Salazar Simarro, Nuria (coord.). La plata en Iberoamérica: siglos XVI al XIX. México: INAH, 2008.
Plata forjando México. México: Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, Secretaria de Educación del Estado de México, Gobierno del Estado de México, 2011.
Una mirada al pasado: usos y costumbres de la época virreinal en la ciudad de México. México: Santander SERFIN, 2003.

La forma de la cruz tiene una influencia formal “que data de la tercera década del siglo XVII, lo que demuestra que el modelo tomó carta de naturaleza y pervivió largo tiempo en los talleres de la capital del Virreinato”2 de la Nueva España.


2 Cristina Esteras Martín. La platería del Museo Franz Mayer. Obras escogidas. Siglos XVI-XIX. México: Fideicomiso Cultural Franz Mayer. 1992, p. 166

En la medalla del crucero se observa un paisaje arquitectónico, este representa la ciudad de Jerusalén. Sobre él, la figura de Cristo crucificado en plata sobredorada.

Debajo de los pies de Cristo, dentro de un ovalo se encuentran las Cinco Llagas, en plata sobredorada, que representan las heridas que Jesús sufrió en la cruz: en las manos, en los pies y en el costado.

En la parte posterior de la cruz, en lo que corresponde al crucero se encuentra un anagrama coronado MRA, que hace referencia a la Virgen María.

Se pude deducir que la pieza fue propiedad de la Orden Franciscana porque su escudo, el abrazo de la cruz, se ubica en la parte inferior de la cruz.

En esta pieza se pueden observar tres de las cuatro marcas que debían tener las piezas de plata de la época. De izquierda a derecha primero se encuentra una águila con las águilas desplegadas sobre un nopal, esta corresponde al pago del impuesto fiscal o quinto real. Posteriormente la marca de localidad, una cabeza masculina sobre M entre columnas coronada, lo que indica que la pieza fue elaborada en la ciudad de México y por último la marca del ensayador GÔSA/LEZ, esta perteneció a Nicolás González de la Cueva, que fue ensayador mayor en el primer cuarto del siglo XVIII.


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Pieza del mes de abril

Cruz procesional
Autor desconocido
Plata fundida, forjada, cincelada, repujada y parcialmente dorada
Ciudad de México, Nueva España
Principios del siglo XVIII
209 x 30 x 15ø cm.

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