Pieza del mes

mayo

La pieza del mes de mayo corresponde a dos lienzos que narran la historia del martirio de San Adrián, quien fue célebre en Flandes hacia el siglo XVI. Este díptico muestra la destreza que caracteriza la pintura renacentista flamenca, así como el uso de la narrativa en las representaciones pictóricas, lo que la hace una obra relevante de la colección.


El díptico narra dos momentos significativos del martirio del Santo. El primero (fig. 1), en donde el emperador Maximiano quiso otorgarle una oportunidad para redimirse públicamente, pero esta fue rechazada por Adrián, así el monarca dio la orden de que lo ataran a un poste y lo azotaran frente a la multitud. Tras superar este primer castigo, Adrián fue llevado de regreso a prisión con otros veintitrés cristianos, quienes tendrían el mismo final que él.

Santa Natalia, esposa de Adrián y representada en uno de los lienzos (fig. 2), cuidó y alentó a su esposo, así como al resto de los cristianos llenando sus corazones de fe. Días después del evento de los azotes al Santo, el emperador dio la orden de reunir a los cristianos frente a un yunque, donde padecerían el final de su martirio (fig. 2). El primero fue San Adrián, el verdugo machacó sus pies hasta amputárselos y también mutiló sus brazos a petición de Natalia para que el suplicio de su esposo no fuera menor al de los demás. La Santa logró conservar uno de los brazos de su marido como reliquia, lo que la convierte en un elemento relevante para la narración pictórica.

Los restos de San Adrián y sus veintitrés compañeros, fueron enterrados en Bizancio. Posteriormente, serían trasladados a Roma un ocho de septiembre, fecha de su fiesta principal. Finalmente en el siglo XI, los despojos del Santo llegan a su destino final en Gramonte, Bélgica, donde descansan en la Abadía de San Adrián, cuya cofradía fue aprobada por el Papa Urbano VIII y a la cual pertenecía la nobleza belga.

Amberes, ciudad de donde probablemente proviene la pieza, era un puerto relevante en materia de comercio, un centro con gran demanda de arte para la burguesía, la corona española y los eclesiásticos; además, era una de las pocas ciudades belgas de la época dónde seguía imperando el culto católico y no el protestante; de ahí que se haya realizado un díptico para narrar la historia de este Santo.

En Flandes, durante el siglo, XVI imperaba la influencia renacentista en el arte, pero no al estilo de la Toscana, sino con un mayor enfoque hacia el avance técnico, sobre todo del óleo, lo aplicaban de una manera sistemática con lo que se fomentó de manera significativa la ágil producción y distribución de obras. Además de emplearse la perspectiva y la superposición de planos para marcar la profundidad, así como el uso de escenas en distintos tiempos. Todas estas características palpables en esta obra del martirio de San Adrian.

En el estilo flamenco predominaba la fascinación en los detalles, sobre todo en las telas que siempre se representaban ricas en colores, texturas y diseños. Esta obsesión por exponer los textiles, surge como tendencia por usar la pintura a manera de “catálogo”, siendo está una forma para hacer notar la riqueza que el comercio dejaba en los puertos de Flandes. Así pues, el artista con esta obra pictórica se vio en la posibilidad de ataviar a múltiples personajes con ostentosas telas ricas en detalles y ornamentos.

El díptico del Martirio de San Adrián, componen la versión visual de la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine2, bajo la interpretación del artista, el cual plasmó las prioridades que la sociedad flamenca del siglo XVI definió como significativas. Es por tanto, a través de esta narrativa visual que se pueden leer dos relatos: el del texto de Santiago de la Vorágine, en el cual está basada las obras; pero también el imaginario, la devoción y las circunstancias del momento y el lugar donde fueron elaboradas.3


1 Actualmente Bitina corresponde a Izmit provincia de Turquía.

2 La Leyenda Doradaes un compendio de relatos de la vida, de aproximadamente 180 santos y mártires. Obra realizada por el dominico italiano Santiago de la Vorágine durante la Baja Edad Media, debe su gran éxito a que se trata de un texto mitad histórico, mitad fantástico. Cabe mencionar, que gran parte del repertorio iconográfico de occidente tuvo origen en esta obra literaria.

3 Investigación elaborada por Alejandra Tena, alumna de la Licenciatura en Historia del Arte de la Universidad Iberoamericana, Cuidad de México.



Para saber más :

De la Vorágine, Santiago. La leyenda Dorada. Madrid, Alianza, 1982.
Panofsky, Erwin. Early Netherlandish Painting: Its Origins and Character. Cambridge Mass, Harvard University, 1953.
Reppeto Betes, José Luis. Todos los santos: Santos y beatos del martirologio romano, Madrid, Biblioteca de autores cristianos, 2007.
Van Mander, Carel. Dutch and Flemish Painters, Ney York, Mcfarlane, Warde, Mcfarlane, 1936.
Van Puyvelde, Leo. The Flemish Primitives, Ney York, The Marion Press, 1947.
Vertiz, Jorge. Pintura Neerlandesa en México. Siglos XV, XVI, XVII, México, Instituto Nacional de Bellas Artes, 1964.

En esta tabla que representa la primera parte del martirio de San Adrian, el artista plasma la arquitectura de su época así como a los personajes ataviados con ropajes llenos de detalles y ornamentos.

El hombre que porta el gran turbante dorado es el emperador Maximiano, sobre el turbante se distingue una corona y en su mano izquierda tiene un cetro, elementos que caracterizan a los mandatarios. Con la mano derecha esta ordenando se azote al Santo.

En este díptico, San Andrés se encuentra sufriendo la segunda parte del martirio, está hincado y frente a un yunque, lo cual tiene un significado especial en la iconografia cristiana ya que éste era utilizado para romper a golpes los huesos y por ende se identifica como atributo al martirio.” “En este díptico, San Andrés se encuentra sufriendo la segunda parte del martirio, está hincado y frente a un yunque, lo cual tiene un significado especial en la iconografia cristiana ya que éste era utilizado para romper a golpes los huesos y por ende se identifica como atributo al martirio.”

Estos hombres son identificados como el grupo de cristianos compañeros de celda y martirio de San Adrián, quienes esperan pasivamente la hora de su muerte. En La Leyenda Dorada se menciona, en todo momento, que el Santo estuvo acompañado de otros cristianos que compartieron la misma muerte que él.

La esposa de Adrian Santa Natalia, sostiene el brazo amputado de su esposo, según el texto de Santiago de la Vorágine, el emperador ordeno se quemaran los cuerpos de los mártires, pero Natalia consiguió robar una de las manos de su esposo y conservarla.z

En el último plano de la segunda pintura del díptico es posible ver, en tamaño diminuto, una balsa donde viaja una mujer. Esta es Santa Natalia que huye de la ciudad de Nicomedia en compañía de otros cristianos para posteriormente arribar a Bizancio.


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Pieza del mes de mayo

El martirio de San Adrián
Lambert Lombard (1506/6-1566) (?)
Ca. 1530
Óleo sobre tabla
Amberes (?), Flandes
118.5 x 59 x 5 (con marco)

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