Pieza del mes

marzo

La plata y su esplendor llaman a conocer la pieza del mes de marzo, una bandeja de finales del siglo XVI; esta obra encierra historias sobre los artífices orfebres de Augsburgo, el patrocinio religioso de su época, así como sobre los repertorios ornamentales y estilos de su momento. A partir de cada uno de estos elementos, se podrá contemplar una representación labrada en plata del Diluvio, un episodio del antiguo testamento que se muestra como uno de los grandes dramas de la humanidad.

Augsburgo es una ciudad alemana con una rica y próspera historia dentro de la cual la minería y la orfebrería han interpretado un papel importante. Desde la Alta Edad Media, se irguieron ostentosas construcciones como la Basílica de San Ulrich y Afra, además de la Catedral de Augsburgo, cuyas puertas en bronce continúan siendo uno de los principales ejemplos del trabajo de los metales de la región.


De 1460 a 1530, la minería alemana alcanzó un auge que propició la consolidación de la zona como la sede de algunas de las principales casas financieras alemanas, hecho que repercutió en la política y economía local, así como en la cultura y las artes. Durante esa época la orfebrería era considerada como un «arte insigne y noble» y, por ende, trabajar la plata, o bien, ser un artífice de la plata implicaba un reconocimiento especial. Los artífices debían poseer conocimientos generales sobre las artes liberales, como por ejemplo: geometría, perspectiva y aritmética.

El artífice de la pieza del mes fue Hans Waidely quien realizó la bandeja que forma parte de la colección del museo en 1594; desde 1584 hasta 1605, año de su fallecimiento, Waidely fue considerado como uno de los principales orfebres de Augsburgo. En 1585 ingresó en la corporación de platería de su ciudad, la cual era una asociación con propósitos comerciales; de la misma manera, el artista formó parte del consejo de plateros, hecho que supuso un gran honor ya que muy pocos orfebres lograron acceder a dichos ámbitos. Hans Waidely es reconocido por su producción artística, así como por su renombrada clientela; algunas de sus obras están inspiradas en estampas de grabados nórdicos.

Se sabe que el propietario de la bandeja fue Johann Anton von Thun quien fuera el deán de la catedral de Salzburgo de 1580 hasta su muerte en 1603, y cuyas iniciales se encuentran marcadas en la pieza (I. A. V. T.). Nació́ aproximadamente en 1559 y para 1577 se ordenó sacerdote en la ciudad de Augsburgo. A la muerte de su tío Simon von Thun en 1578, Johann se convirtió́ en el nuevo canónigo de la Catedral de Salzburgo, en Viena.

En la bandeja se representa una escena del Diluvio Universal, misma que se despliega alrededor del escudo de armas de la familia Von Thun; la pieza aparece ricamente ornamentada con grutescos, cornucopias y demás estilizaciones de formas que apoyan y destacan el movimiento y dramatismo que envuelve la pieza, además de ligarla con los repertorios ornamentales de su tiempo.



Para saber más:

Benesch, Otto. The art of the renaissance in northern Europe. Londres: Phaidon, 1965 [1945].
Cruz Valdovinos, José Manuel, Platería Europea en España [1300-1700]. España: Fundación Central Hispano, 1997.
Dixon, C. Scott, “Urban Order and Religious Coexistence in the German Imperial City: Augsburg and Donauwörth, 1548-1608” en Central European History. Londres: Cambridge University, 2007 pp. 1-33.
Esteras Martín, Cristina, La Platería del Museo Franz Mayer: Obras escogidas. Siglos XVI-XIX. México: Industrias Peñoles, S.A de C.V., 1992.
Evans, R.J.W. “Culture and Anarchy in the Empire, 1540-1680” en Central European History, Vol. 18, No. 1, The Culture of the Holy Roman, 1895.
Evans, R.J.W. The making of the Habsburg Monarchy 1550-1700. Nueva York: Oxford University Press, 1979.
Martindale, Andrew. Man and the Renaissance. Londres: Paul Hamlyn, 1966.
Rosenberg, Marc. Der Goldschmiede Merkzeichen. Frankfurt: Frankfurter Verlags. Anstalt A.-G, 1922.
Temboury Alvarez, Juán, La orfebrería religiosa en Málaga. Málaga: Zambrana, 1948.

* Edición realizada por Verónica González, alumna de la Licenciatura en Historia del Arte de la Universidad Iberoamericana, Cuidad de México

En la bandeja se representa una escena del Diluvio Universal. El Arca de Noé que aparece rematando el grupo, ésta presenta una forma relacionada con los templos griegos, hecho que liga su representación con una tradición que puede rastrearse desde la época del Renacimiento.

Los personajes principales comprenden una exagerada gestualidad que refiere su desesperación por salvarse de morir ahogados. Sus posturas contorsionadas y alargadas siguieren un sufrimiento desmesurado que se exalta en el rostro de los personajes quienes interactúan entre sí de forma dinámica, de manera que obligan a los ojos del espectador a mantenerse en constante movimiento. La bandeja denota un miedo al vacío —horror vacui— ya que no hay un espacio exento de decoración.

El personaje con turbante insinúa la presencia asiática en Europa. Durante la época que corresponde a la bandeja, las fronteras orientales del continente se vieron constantemente asediadas por el Imperio Turco. Europa se unificó para pelear en contra del «monstruo» del Islam, convirtiéndolo en el enemigo y culpable de todos sus males, por ende, representar un personaje turco, sufriendo el castigo divino, tal y como sucede en este caso, implicó una campaña visual en contra de la cultura islámica.

Entre la escena y el escudo de armas de la familia von Thun se presenta una sección que, además de marcar la división de los espacios compositivos, comprende ricos ornamentos; en la parte superior e inferior central se representan grutescos, en los espacios laterales hay escudos de los que asoma un rostro antropomorfo con sus extremidades a cada costado y, a uno y otro lado de dicha criatura, se representan cornucopias con un perfil de perro o bestia. Regresando al escudo, éste comprende una serie de marcas que ayudan a conocer y rastrear la historia de la bandeja.

Un grutesco «es un motivo decorativo, no exento de los cánones de la belleza clásica, en el que se integran y combinan en un auténtico alarde imaginativo, seres fantásticos, vegetales y animales» (Bertos: 1991, 50). En la bandeja, los grutescos podrían ser motivos moralizantes o ser meramente elementos decorativos.

Los mascarones zoomorfos del borde de la bandeja, son felinos, probablemente leones, con bigotes vegetales. El simbolismo del león en el Renacimiento está ligado directamente con el ideal de Hércules y su victoria sobre el león de Nemea, asociada a temas bíblicos como aquellos protagonizados por David y Sansón quienes luchan contra leones, dándole así una carga religiosa. Así, el león, además de poseer una connotación religiosa, también engloba una significación astrológica, relativa a la constelación de Leo, representando con ello la fortaleza y vigilancia moral.


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Pieza del mes de marzo

Bandeja
Hans Waidely
Plata fundida, forjada, cincelada, repujada y picada de lustre
Augsburgo, Alemania
1594
Marcas: piña, HW
56 cm x 43 cm

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