Pieza del mes

julio

La producción de algunos muebles en la Nueva España retomó la tradición del mueble laqueado con inspiración oriental, cuya técnica resultó de la asimilación de procedimientos prehispánicos. Uno de ellos fue el maque, técnica que consiste en decorar objetos con una mezcla realizada a partir de diversos materiales, ya sea minerales, vegetales o animales; en algunos casos, también se empleaban aceites y tierras de diversos colores. La tradición prehispánica de laquear objetos se mantuvo constante durante la época virreinal y, a partir del comercio que existió en la zona del Pacífico, la tradición artesanal local se combinó con la de los productos provenientes de Asia, mismos que dotaron a los diseños de los muebles novohispanos de un repertorio de influencia oriental. Asimismo, en otros muebles se retomaron motivos ornamentales de origen europeo, inspirados en grabados de temáticas alegóricas, misma que llegó a combinarse con la representación de la flora local.

A los ojos de los españoles peninsulares, los objetos hechos en Tonalá, Olinalá y Pátzcuaro, junto con otros productos, representaron un pedacito de esa tierra exótica (Nueva España) que llegaba ante ellos en forma de bienes suntuarios, llevados a España en barco mediante los tornaviajes. Fue así como algunas colecciones personales españolas, al igual que muchas novohispanas, llegaron a acoger piezas como papeleras, bateas, cajas y baúles “de la tierra”. Tanto en España como en sus territorios, los objetos de laca hechos en la Nueva España, revistieron de prestigio social a los miembros de las clases más acomodadas, quienes los poseían. Entre los lugares más importantes de manufacturación de muebles laqueados, se encontraba Pátzcuaro, donde los indígenas realizaban este tipo de piezas de gran colorido.


Esta papelera hecha de forma rectangular, con dos puertas, tres bisagras de hierro a cada lado, cuatro patas en forma de bola y once cajones en el interior, está realizada en Pátzcuaro, Michoacán. La decoración exterior se presenta laqueada en fondo marfil y ornamentada con motivos vegetales y mitológicos en color rojo, azul y dorado. El marco exterior, comprendido entre las dos molduras, presenta una serie de conjuntos conformados por tres flores rojas y en los ángulos muestra la presencia de una flor individual. En el recuadro interior y en cada una de las puertas se encuentra un enmarque ovalado de contorno dorado formado por una doble cinta lisa y otra exterior con un contorno punteado, combinado con hojas y flores.



Para saber más :

Curiel, Gustavo; “El ajuar domestico del tornaviaje” en México en el mundo de las colecciones de Arte; México: CONACULTA: UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas: Secretaría de Relaciones Exteriores, 1994. Pp. 157-209.
Armella de Aspe, Virginia; Labores de ebanistería en la Nueva España; México: Grupo GUTSA, 1994.

En la puerta izquierda se representa la figura de una mujer con vestidura clásica de falda roja, de cabello recogido con un tocado que además, porta en su mano derecha un báculo dorado o vara. La mujer va sentada sobre un carro triunfal dorado de doble rueda que visto de perfil tiene forma de voluta; encima del carro aparece la figura de un niño o también llamado amorcillo, que generalmente son representados desnudos y tocando una trompeta.

Los expertos creen que esta imagen puede estar basada en el libro XIV de la Metamorfosis de Ovidio, donde la mujer del carruaje es la diosa Cibeles.

El carro se encuentra representado por la cabeza de un león de cuyas fauces salen las bridas o cuerdas que, en el óvalo de la puerta derecha, aparecerán sujetadas por cuatro mujeres (ninfas) que, igualmente ataviadas que la mujer del carruaje, conversan entre ellas, dos a dos, con expresivos movimientos de las manos. Todas se muestran tirando del carro con las cuerdas a los hombros. Los fondos aparecen decorados con árboles orientales, aves y perros. Al fondo de la imagen es posible observar una ciudad o un castillo.

En el interior del mueble se ubican 11 cajones con decoración de flores de inspiración oriental, en colores dorado y rojo sobre fondo azul; en ellos también se dibujan hojas y algunas casas. El interior de las puertas y los espacios entre los cajones están lacados en rojo.

En el cajón central encontramos la imagen de dos perros que persiguen un venado y al fondo aparece un edificio que recuerda a un castillo y de cuya torre principal sale una enorme bandera roja. Todos los cajones cuentan con contornos dorados y tiradores de hierro.


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Pieza del mes de julio

Papelera
Autor desconocido
Madera de pino laqueada con aplicaciones de hierro forjado
Pátzcuaro, Michoacán, Nueva españa
Siglo XVIII

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