Pieza del mes

junio

La pieza del mes de junio es una escultura del siglo xvii de madera tallada y policromada que representa a Santiago a caballo, se encuentra exhibida en la Sala de Introducción del museo y cuenta con belleza artística, técnica de elaboración, antigüedad y simbolismo. Ésta es una de las cuatro esculturas ecuestres coleccionadas por Franz Mayer y que forma parte del acervo del museo.

Santiago fue uno de los doce apóstoles, hermano mayor de Juan, ambos hijos de Zebedeo y Salome, parientes de María, madre de Jesús. Eran originarios de una población llamada Betsadia, ubicada a las orillas del lago Tiberíades en Galilea; al igual que Pedro, eran pescadores y los tres fueron los discípulos preferidos de Cristo. Una vez que Jesús ascendió a los cielos y el Espíritu Santo bajó sobre los apóstoles, Santiago fue a predicar a Siria y Judea; a su regreso a Jerusalén, en el año 44, fue decapitado por Herodes Agripa I.


Cuando el cristianismo se extendió por toda Europa, cada uno de sus países tuvo el deseo de vincular la fundación de sus iglesias locales con uno de los discípulos de Cristo; es así como España adoptó a Santiago y en el siglo ix comenzó su devoción.

En el año de 830, circuló el rumor sobre el descubrimiento de la tumba del apóstol en Galicia. Se dice que al morir Santiago, un ángel condujo su cuerpo en un sarcófago de mármol hasta las costas gallegas. La reina Luparia ordenó a unos toros salvajes destruirlo; éstos, al ver la señal de la cruz se domesticaron y llevaron las reliquias hasta el patio del palacio de la reina, misma que se convirtió al cristianismo y transformó su castillo en un monasterio, el cual sería el destino de la famosa peregrinación de Santiago de Compostela.

En esa época, gran parte del territorio ibérico se encontraba bajo el dominio árabe, por lo que los españoles realizaron una cruzada para recuperarlo; es así como el Rey Ramíro I guió a sus tropas contra las del Ab Del Rahman en el sitio llamado Clavijo; cuando los ibéricos estaban a punto de la derrota, cuenta la leyenda, se abrió el cielo y bajó la figura de un jinete en corcel blanco que, con espada en mano arremetió contra los sarracenos. Las tropas españolas lo reconocieron al instante como Santiago y a partir de ese momento se nombró como Matamoros; desde entonces se tornó patrono de España y la fuerza que los llevó a expulsar a los árabes. El apogeo de su devoción fue en los siglos xiv y xv.

Con el descubrimiento de los nuevos territorios, el fervor a Santiago pasó de España a América; las crónicas narran que desde el inicio de las acciones bélicas de las tropas de Cortés en suelo mexicano hubo intervenciones milagrosas del apóstol. La primera, en 1518, en la batalla de Centla en Tabasco. En el suelo americano, Santiago no luchaba contra moros sino contra indios, por lo que su nombre cambio a Santiago Mataindios.

Por otro lado la población indígena, adoradora de la guerra, encontró en Santiago la reencarnación de sus dioses bélicos, así Camaxtle y Huitzilopotzli continuaron presentes pero de manera disimulada a través del caballero con armadura, filosa espada y espuelas sobre un caballo blanco. Así, ya fuera por indígenas o españoles, en el territorio mexicano se fundaron alrededor de ochenta poblaciones en cuyo nombre esta “Santiago” y  hoy en día, estás y muchas más continúan con la devoción a este apóstol.



Para saber más:

Alarcón Cedillo, Roberto; Alonso Lutteroth, Armida. Tecnología de la obra de arte en la época colonial. Pintura mural y de caballete, escultura y orfebrería. México: Universidad Iberoamericana, Departamento de Arte. 1994.
Armella de Aspe, Virginia, Castelló Yturbide, Teresa, Borja Martínez, Ignacio. La historia de México a través de la indumentaria, México, INBURSA, 1988.
Franz Mayer una colección. México: Bancreser, 1984.
Merlo Juárez, Eduardo; Flores Rueda, Evelin. Xpo Santiago. Peregrino y Caballero. Catálogo de la Exposición Temporal. Prueba: Museo de Arte Popular Religioso, CONACULTA – INAH, 2004.
Réau, Louis. Iconografía del arte cristiano. Iconografía de los Santos. Barcelona: Ediciones de Serval, 1998.
Santiago y América. Galicia: Xunta de de Galicia, Consellería de Cultura e Xuventude, Arcebispado de Santiago de Compostela. 1993.
Vaile, Rafael Heliodoro. Santiago en América. Querétaro: Talleres Gráficos del Gobierno del Estado. 1996.
Santiago. La Esperanza. Galicia: Xunta de Galicia, Cancillería de Cultura, Comunicación Social e Turismo, 1999.

El nombre de Santiago viene originalmente del hebreo Ya’acob (Jacob), su variante griega era Iacob y la latina Iacopus. En España esta última se modificó por Yacopo y después por Yaco.

Al anteponerse el “Sanct” de santo, quedo como “Sanct Yaco” de ahí a “Sanctyago” y finalmente a “Santiago”.

En otros idiomas se transformó el Jacob en Jacobo, Jackes, Jack, Jaumes, Jamese, Jaime, Jacobsen, Haas, Giacomo y Xacobo. El Yaco por Yago, luego Tiago, después Diago y finalmente Diego. De este se originó el apellido Díaz.

Y tú, ¿sabes cuál es el origen de tu nombre?

Existen tres maneras de presentar a Santiago: como apóstol, como peregrino y como caballero.

Esta escultura lo representa como caballero, con armadura y sobre un corcel blanco.

Normalmente se encuentra entre las patas delanteras del caballo un personaje que ha sido derrotado, moro o indio. Pero, esta escultura ecuestre carece del citado personaje. ¿Qué piensas que haya sucedido con él?

La escultura es una talla en madera policromada; el Santiago porta una armadura dorada y decorada con motivos vegetales; esto se realizó mediante las técnicas de estofado y punzonado utilizadas por los escultores novohispanos en el siglo XVII.

El caballo tiene aplicaciones de cabello en la cola y crin; la espada, los estribos y el freno son de hierro forjado, estos detalles fueron añadidos para darle un mayor realismo a la escultura.


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Pieza del mes de junio


Autor desconocido
Madera tallada, policromada, estofada y punzonada con aplicaciones de pelo, hierro forjado y cuero
Nueva España
Siglo XVII

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